viernes, 14 de mayo de 2010

Soledad.

La noche es breve desde la ventana
de nuestro cuarto aun perfumado,
pero en mí es casi infinita, sin estrellas
sin sonidos, sin crespusculos esperados.

Te fuiste en silencio, casi como
pidiendo perdon, sientiendo solo
en tu cuerpo cansancio agotador,
peleado con la vida, complice del dolor.

Y yo te sigo buscando en cada rincon,
esperando oir tus pasos cortos por la cocina,
preparando la cena, murmurando una cancion,
sentada a mi lado, abrazados en el sillon.

Aun escucho tu voz llamando al gato
hablandole, y sonriendome cuando
yo te decia , pero no vez que no te contesta!
y respondias, ronronea que es mejor!.

Me dijiste que siga viviendo, que me
esperarias toda la eternidad,
pero me cuesta tanto mi amor, que
aunque te lo prometi, ya no puedo mas.

Sigo mirando por la ventana,esperando
el tren que me lleve donde vos estas,
ojala sea puntual l, para cuidarte...
para no perderte una vez mas.

Ruben Mangiagli

1 comentario:

  1. que lindo todo lo que expresas en tu escritura...
    me encanta, no dejes de hacerlo asi disfrutamos
    beso
    Ale

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